Eduardo. Madrid, 1979.

El equipo de fútbol sala ha logrado este año el ascenso de categoría en la Liga Femaddi. Los deportistas se reúnen todas las semanas para entrenar, coordinar nuevas estrategias, y sobre todo pasarlo bien y mejorar sus capacidades. La clave del éxito ha sido el trabajo de los jugadores, el buen hacer de los monitores y el ambiente de grupo creado gracias al deporte. En la fotografía aparecen los campeones en la Recepción ofrecida por el Ayuntamiento de Leganés.

El deporte siempre ha estado presente en Fundación Esfera, es una herramienta que impulsa la inclusión de las personas con diversidad funcional. En la fotografía aparece el equipo de fútbol sala formado por usuarios, a finales de los años 70. Siempre les ha caracterizado su ilusión y constancia.

El deporte permite a los participantes divertirse, mejorar sus capacidades y relacionarse con otros compañeros. Los deportistas de Fundación Esfera consiguen estupendos resultados. En la fotografía aparece uno de los nadadores preparándose para comenzar la carrera; esta temporada ha obtenido medalla de plata en 50 metros espalda categoría máster.

Jesús. Leganés, 1976.

Fundación Esfera está ligada a la historia de Leganés, porque es en esta ciudad donde surge este gran proyecto en los años 70. Un grupo de familias de personas con discapacidad intelectual constituyen AFANDEL, una asociación para mejorar el aspecto educativo, sanitario y social de este colectivo.

La implicación de familias, voluntarios y de otras entidades ha permitido crear recursos especializados y lograr que esta entidad sea una realidad. Esta participación de gente comprometida ha supuesto un impulso, y actualmente la Fundación se ha convertido en un referente de esfuerzo e inclusión.

El 13 de junio de 2006 los Príncipes de Asturias, actuales Reyes de España, visitaron Fundación Esfera e inauguraron las nuevas instalaciones del Centro Ocupacional. La visita supuso un reconocimiento a la labor de la entidad y a la superación de las personas con diversidad funcional.

María Rosario. Madrid, 2017.

En la primera foto se puede ver como compartí con gente de mi comunidad el significado del cuadro, mi vida delante del cuadro.

Cuando expuse este cuadro me sentí muy feliz porque mis flores gustaron mucho.

La última foto es del castillo de Almeria. Siempre tuve ganas de ir y por fin lo pude hacer, me encantó.

Miriam. Madrid, 1975.

Yo fui la última en llegar a la familia y al principio era la muñeca para mis hermanos, sobre todo para Miriam con sus ojos rasgados y con la que apenas me llevo dos años de diferencia. Pronto empecé a compartir con ella sus horas de logopedia, de psicomotricidad, de estimulación, pero también las clases de natación, las fiestas de navidad de su colegio y la gimnasia rítmica.

Aún recuerdo el día en el que nos hicieron los agujeros para los pendientes y la señorita estaba preocupada por cómo era Miriam. En ese momento, nuestra madre, con esa templanza que siempre le ha caracterizado le dijo “seguro que la sorprende”. Efectivamente la sorprendió, porque la que lloró y pataleó fui yo. Miriam sólo me cogió de la mano y me dijo, “Tata tranquila que no duele, yo te curo”.

La segunda foto es del día de mi boda en la que estamos los tres hermanos y la siguiente generación de la familia. El momento más emotivo fue en la celebración, cuando Miriam subió a leer un poema y nos lo dedicó. Era una sorpresa que mi familia había preparado y fue un momento muy especial en el que, reconozco, se me escapó más de una lágrima…

Hoy seguimos juntándonos y recondando todas las celebraciones para que el Alzheimer que tiene Miriam no le borre los recuerdos tan divertidos de nuestra familia.

Laura. Madrid, 1982.

En la primera foto, vemos cómo las usuarias trabajan para otras empresas utilizando las primera máquinas empaquetadoras del centro.

La segunda foto, es la inauguración del centro con la visita de la Reina Sofía.

El último recuerdo es una foto del equipo de gimnasia rítmica posando con la medalla que ganaron.

Anabel. Madrid, 1960.

En 1960 con mi padre en la casita de Pelayos de la Presa.

En la segunda foto salgo con Melchor, esa fue mi primera carta a los Reyes Magos en la Plaza Mayor de Madrid.

El último recuerdo es mi primera comunión en la iglesia de Nuestra Señora del Rosario en Madrid.

Beatriz. Madrid, 1986.

Soy Beatriz Menasalvas y trabajo en la fundación Down Madrid. Me gustaría compartir mis tres fotos favoritas de la infancia.

La primera me gusta porque ese invierno fue una de las primeras fotos en la que salgo con un peto vaquero rosa, me encanta porque estoy muy guapa.

La segunda foto me la hicieron el último año que viví en el pueblo, luego me trasladé a vivir a la capital de Madrid a los 6 años. Me encanta la foto porque estaba sentada al borde de la fuente y además como el resto de los niños de mi edad iba muy a la moda con la diadema de los años 90 y con el estampado floral del vestido.

En la última salgo en un actividad de la parroquia donde tomé la comunión. Celebrábamos un belén viviente y mi madre me puso el disfraz de pastorcilla pero utilizó el mantón del traje de manchega, así que era una mezcla entre pastorcilla y manchega.

Julian. Madrid, 1982.

Corría el año 1982 cuando comencé a trabajar en el colegio de Educación Especial APANID (Asociación de Padres y Niños Diferentes de Getafe), el deporte me hizo llegar a un mundo nuevo, mágico y desconocido para casi todas las personas de esa época. Esos primeros grupos de niños y niñas “diferentes” han marcado mi vida desde ese momento. Lo que en  un principio eran clases de “Gimnasia” para un reducido grupo de alumnos, un par de horas por semana, fue aumentando paulatinamente a más grupos, más horas y más días, con el tiempo descubrí que no solo teníamos niños “diferentes” en edad escolar, también había adultos que en “hogares” compartían el día y noche con sus compañeros, residencias donde se les cuidaba y daba un trato adecuado a sus graves discapacidades o centros ocupacionales donde realizaban trabajos como en cualquier otro taller. Lo que al principio parecía un mundo diferente se transformó en un universo diferente. En estos más de 30 años, he vividos junto a ellos, olimpiadas, festivales, campamentos, fiestas, …. mil historias y mil aventuras. Hoy algunos de aquellos primeros niños y niñas “diferentes” que en la década de los 80 me descubrieron un nuevo mundo, me saludan como adultos, mientras realizan sus tareas en el Centro Especial de Empleo o en los Centros Ocupacionales.