Amaranta. Madrid, 2005.

En la primera foto Amaranta está dando de comer a los patos del Parque del Lago, le encantan los animales y por ello disfruta tanto de sus paseos.

En la siguiente foto Amaranta posa con su padre y su perrita Reina.  Gracias a su perrita que la motivó y la acompañó  en todo momento, Amaranta volvió a caminar después de pasar por varias intervenciones quirúrgicas de ambas piernas.

El Centro de Día le encanta pero sobre todo si es para celebrar fiestas como los Carnavales, en esta foto vemos a Amaranta muy contenta disfrazada de conejito.

Julian. Madrid, 1982.

Corría el año 1982 cuando comencé a trabajar en el colegio de Educación Especial APANID (Asociación de Padres y Niños Diferentes de Getafe), el deporte me hizo llegar a un mundo nuevo, mágico y desconocido para casi todas las personas de esa época. Esos primeros grupos de niños y niñas “diferentes” han marcado mi vida desde ese momento. Lo que en  un principio eran clases de “Gimnasia” para un reducido grupo de alumnos, un par de horas por semana, fue aumentando paulatinamente a más grupos, más horas y más días, con el tiempo descubrí que no solo teníamos niños “diferentes” en edad escolar, también había adultos que en “hogares” compartían el día y noche con sus compañeros, residencias donde se les cuidaba y daba un trato adecuado a sus graves discapacidades o centros ocupacionales donde realizaban trabajos como en cualquier otro taller. Lo que al principio parecía un mundo diferente se transformó en un universo diferente. En estos más de 30 años, he vividos junto a ellos, olimpiadas, festivales, campamentos, fiestas, …. mil historias y mil aventuras. Hoy algunos de aquellos primeros niños y niñas “diferentes” que en la década de los 80 me descubrieron un nuevo mundo, me saludan como adultos, mientras realizan sus tareas en el Centro Especial de Empleo o en los Centros Ocupacionales.